7 de agosto de 2015

La peor pesadilla de Optimus Prime. O eso dicen...

Dos figuras más que llegaron a mediados de junio. Supongo que son bastante conocidas para los adictos con predilección por las drogas provistas por las Terceras Compañías, pero en caso de que alguien no tuviera el gusto, aquí va: del lado derecho está la primera incursión de la compañía asiática ToyWorld al mundo de los Transformers: TW-01 Hegemon (#2,364), un "homenaje" a cierto líder Decepticon. La otra es TW-02B Orionvil (#2,365), un repintado villanesco de la segunda figura de esta empresa, que fue el "homenaje" a cierto líder Autobot. En teoría, estas figuras llenan un espacio dentro de la línea TF más popular, Generations. En teoría.

Hegemon es una nueva versión del clásico Megatron G1, con supuesta tecnología actual para hacerlo más "fiel" a su contraparte ochentera, tanto al juguete como al personaje de la serie animada. Porque tiene mucha lógica que en una línea actual exista una pistola Walther P38 gigante, ¿no? Y lo digo porque en Classics/Generations, cuando Megs no ha sido un tanque (lógico), ya ha sido una pistola (ilógico).

Esta es una figura con varios puntos a favor y otros tantos en contra. Hay decisiones que se sienten acertadas y otras más que parecen obviedades pasadas por alto. Supongo que si Hasbro/Takara cometen pequeños pecados de diseño, no podemos esperar perfección de una Tercera Compañía que no cuenta con la tecnología de producción o QC/QA. El modo que evidentemente sufre más de este desbalance es el alterno, pues en el afán de volver a Hegs más preciso en modo robot, hay partes demasiado comprometidas, como el mango de la pistola por ejemplo.

La versión de Hegemon que adquirí incluía stickers custom aplicados para darle una apariencia todavía más G1. El asunto es que el dueño original no hizo un buen trabajo al colocarlos y varios de ellos están algo fuera de lugar o con las orillas dañadas, producto de la transformación. Supuestamente, ésta figura era parte del aparador en una tienda para mostrar cómo se ve la figura transformada con los adhesivos aplicados.

La primera versión de este personaje incluye todos los accesorios que aparecen aquí: el soporte de brazo, el silenciador, la espada y el mazo de energon. Las dos primeras forman parte esencial del modo alterno. Sin ellas, la figura está incompleta, tal como sucedió con la versión Masterpiece sin el Upgrade Package. Pero a diferencia de aquel kit, estos accesorios del Hegemon no se transforman en algo realmente útil para la figura principal en modo robot; todo lo que obtienes es un soporte para el armamento de energon que no utilices, tal y como se ve en la imagen.

El modo robot no es malo, pero tampoco es algo espectacular. Tiene buena articulación y la apariencia final es atractiva. Los stickers sí levantan la apariencia de la figura, pero para ser honestos, yo con una insignia Decepticon en el pecho de la figura me hubiese conformado. El acabado metálico de los pegotes la hacen lucir algo fake, sobre todo cuando a la vista quedan las partes con el plástico gris opaco.

Orionvil estaba selladito en su caja cuando llegó. Creo que no necesitas ser un coleccionista con 30 años de experiencia para notar la diferencia entre este empaque y el de una figura oficial. Los de las Terceras Compañías siempre parecen demasiado amateur, con todo y que varios incorporan buenas ideas, justo como el arte en éste...

...pero hasta ahí llegan los halagos. El resto de los flancos son poco atractivos. De ninguna manera soy un freak de los empaques, pero sí es demasiado evidente en dónde se escatiman recursos a la hora de fabricar figuras de este tipo.

Abrí a Orionvil y jugué un poco con el modo robot, el rifle y el hacha de energon (los únicos accesorios incluidos). La figura luce bien y las articulaciones, hasta donde pude probar sin transformarla totalmente, son rígidas. Creo que ni siquiera abrí la bolsa en donde viene incluido el instructivo y una tarjeta coleccionable. Ya tendré tiempo después.

Las dos figuras utilizan plásticos similares, aunque creo que la apariencia y calidad salen mejor libradas en Orionvil que en Hegemon, quizás porque se trató de la primera apuesta de ToyWorld y mejoraron sus procesos a medida que lanzaron más productos.

No soy un completo extraño a los productos de terceras compañías, pero tampoco soy devoto de sus creaciones. Varias figuras de este tipo han sido elogiadas en este blog justo por salirse del molde y ofrecer algo completamente innovador, a pesar de tratarse de un "homenaje" (como sucedió con el Reflector Perfect Effect), pero he mantenido mi distancia de muchas de ellas por una razón que se ejemplifica a la perfección con este par de sujetos nuevos.

Verán, cuando un dealer me ofreció este par de figuras, dudé antes de aceptar. No las conocía de primera mano y los comentarios al respecto oscilaban en la zona de opiniones divididas: fanatismo puro vs. decepción iracunda. El precio por ambas fue lo que finalmente me convenció. Al comprarlas, tuve la oportunidad de elegir entre las dos versiones de Hegemon —la que ven aquí y la más reciente, que sacrifica los accesorios del modo alterno y la espada en favor de otra cabeza con un nuevo rostro y algunos detalles de pintura diferentes—. Al final, opté por un ligero costo mayor para tener la experiencia transformable completa. Al buscar opiniones de quienes tuvieron contacto con ambas, la conclusión mayoritaria era que no había ninguna diferencia radical entre ellas como para preferir una sobre la otra. Al final, se trata de si quieres una mueca diferente o un modo alterno completo. Como verán, opté por lo segundo.

Cuando por fin llegó el paquete con estos dos tipos, no me decepcionó lo que encontré; ni los stickers movidos, ni los balljoints flojos, ni algunos acabados poco profesionales fueron suficientes para arrepentirme de la adquisición. Pero la historia hubiera sido otra de no ser por un factor crítico que siempre condena a las figuras de las Terceras Compañías: el precio. El maldito y desproporcionado precio.

Todos los puntos negativos que mencioné de esta primera impresión se magnificarían si hubiera pagado los 2,000 pesos o más que llegan a pedir en Mercado Libre por cada una de estas figuras. Haré una pausa aquí...

¡AJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJDJAJDLAHFBNKANFKA KKLKJA J!

No.

Pagué 70 dólares (cuando todavía rondaba los 15 pesos) por cada una.

Ese es, ejemplificado, mi mayor problema con este tipo de figuras. ¿Valen la pena? Si pagas lo justo por ellas, claro. El asunto con las creaciones de las Terceras Compañías es que casi siempre sucumben ante su propio hype. Y a medida que el costo se eleva, la lupa con la cual los analizas capta mejor las imperfecciones. Hegemon y Orionvil no son malas figuras, pero tampoco son imprescindibles para una colección de Generations/Classics. Digamos que son un capricho divertido con sus detalles, que son más o menos molestos en proporción directa al precio final que pagas por ellas. Ni más, ni menos.

No matter the odds, never give up...


1 comentario:

Hector Garcia Francisco dijo...

Yo tengo a Orion y a Hegemon v2, el primero comprado en su momento, a un precio alto, pero era navidad y a veces uno es débil... el segundo lo compré también cuando salió, no tan caro, pero escogí este más que nada porque la primer versión salía carísima.

Coincido con usted, para mi fue más que nada un capricho, sólo porque no puede con las alitas del Classics, y el tamaño del Leader de Combiner Wars.

Sobre Orion... yo le otorgué un premio: "mejor transformación complicada para el modo alterno más aburrido"