30 de septiembre de 2014

D.I.C.E. 2: La Venganza de los Dinobreakers

En caso de que no sepan qué diablos son los D.I.C.E., recomiendo ampliamente leer la entrada que hice el año pasado cuando conseguí los primeros. Todo esto que ven en la imagen llegó a principios de agosto y gracias a ello, estoy muy cerca de completar esta oscura línea de juguetes Bandai.

El lote consiste en 5 vehículos Dinobreakers. El primero de la imagen es Dimetrover (#2,116), un auto raro cuyo modo alterno es un dimetrodón. Es el único vehículo D.I.C.E. en el cual es posible colocar dos figuras de acción.

Paratricar (#2,117), una trimoto cuyo modo Dinobreaker es el de un Parasaurolopo. A diferencia de Dimetrover, éste tipo viene empacado en su modo dinorobótico.

Lambeotracker (#2,118) es un retool/repaint de Paratricar, y además del color naranja, es diferente por transformarse en un lambeosaurio. El tamaño de los tres vehículos antes mencionados es similar al de un Transformer Voyager.

Dentro del lote, estaban incluidas cinco figuras de acción D.I.C.E. en su empaque. Del quinteto, al único que ya tenía era a Jet, el piloto de Motoraptor. El resto son nuevos para mí.

Este es Phantom Knight, el verdadero piloto de Knightrex. Cada figura articulada viene acompañada por una tarjeta coleccionable, una o dos armas y una moneda de plástico, similar a los emblemas utilizados por los pilotos en la serie animada. Muy completo cada personaje.

Finalmente, el lote también incluía dos de los tres Dinobreakers que adquirí en un inicio: Hoverptera y Motoraptor. Como estos vienen nuevecitos de paquete, los sustituiré por los viejos elementos que irán directo a las filas del Garage. Pronto actualizaré ese apartado.

Ahora bien, ¿cuántos faltan? Esto es algo complicado, pero trataré de ser lo más preciso aquí. Cuando adquirí mis primeros D.I.C.E., me apoyé en una base de datos de juguetes en la cual se mencionaba que existieron 10 vehículos Dinobreakers.

De esa decena, ya tenía a 3 (los primeros que adquirí) más los tres nuevos de este lote, quedando un total de cuatro pendientes. De esos cuatro, en eBay y foros de adictos, sólo había visto a uno de ellos disponible: Mototyranno, el cual aparece en la imagen anterior y se trata de un retool/repaint de Mororaptor. Pero ningún indicio de los tres faltantes.

Cuando indagué al respecto al recibir este lote, descubrí la razón por la cual nunca encontré ninguna pista/reseña/venta de los tres faltantes: nunca salieron a la venta. Al parecer, fueron presentados en alguna feria de juguetes, pero ante el poco éxito de la serie animada, seguro también los cancelaron antes de producirlos. De hecho, uno de ellos aparecía en el empaque de Knightrex, pero hasta la fecha, no he encontrado ninguna prueba de que hayan estado a la venta. De ellos, sólo quedan los nombres y las imágenes de prensa.

Entonces, 10 – 3 = 7 Dinobreakers totales. Sólo me faltaría Mototyranno para tenerlos todos. Ejem, no...

En los empaques de Hoverptera y Motoraptor, apareció un nuevo Dinobreaker que nunca había visto y tampoco aparecía en la base de datos mencionada: Hoverrhynchus, un retool/repaint de Hoverptera. Al principio pensé que se trataba de otro caso similar al Dinobreaker que aparecía promocionado en un empaque, pero que nunca se vendió. Pero, a diferencia de los tres cancelados, éste sí salió a la venta, pues encontré un par de fotos, además de una venta finalizada en BBTS.

Entonces, en realidad son 8 Dinobreakers que conforman la línea D.I.C.E: los 6 que tengo más Mototyranno y Hoverrhynchus. Espero encontrarlos algún día.

Y bueno, están las figuras de acción. De ellas sólo restarían dos: Tak y Sam. Éstas no son una prioridad, pues con las que tengo son más que suficientes. Aunque, claro, si me las llego a topar en un lote como éste, tal vez lo considere.

El precio que pagué por todo lo que ven aquí fue sólo un poco mayor al que desembolsé cuando adquirí los tres primeros. Al final, no pagué más de 1,000 pesos por todo esto (con todo y envío). Creo que es la desventaja/ventaja de las líneas que no fueron tan populares: tal vez sea difícil encontrar los elementos que las conformaron, pero cuando así sucede, el precio a pagar no es muy alto.