17 de junio de 2014

700 pesos y el pinche calorón

"Conocemos un lugar que te va a gustar". Así, hace un par de meses, iniciaron los planes para visitar un nuevo sitio dentro de mi lista de destinos turísticos con robots transformables. Este comentario me lo hicieron un par de amigos que se dedican a la coleccionada de todo aquello que tiene que ver con figuras manga, anime y parafernalia takataka. "¿Hay Transformers?", pregunté inocentemente.

"Oh, seguro...", recibí como respuesta. Y vaya que los había.

Después de varios intentos fallidos por coordinar la visita al enigmático lugar, a principios del mes de mayo todo encajó para lograrlo. Después de un trayecto un poco extenso en auto (en distancia, pues no había mucho tráfico debido al puente del 1 de mayo), llegamos al lugar. A estas alturas de la travesía, me imaginé que se trataría de un bazar o tianguis de chácharas. Pero cuando el auto paró, entendí perfectamente en donde estábamos. Nos esperaba un laaaaaaaaaaargo camino por recorrer. Y el Sol ese día parecía decirle al mundo "Jódete". Debí llevar agua embotellada, chavos.

El lugar era gigantesco, lleno de todo tipo de mercancia: desde aparatos electrónicos, pasando por videojuegos, hasta coleccionables. El asunto ahí es que no hay 'locales' o 'puestos' como tal. Para propósitos didácticos, diremos que era como un enorme estacionamiento atascado de cosas interesantes. Y lo mejor de todo, eran los precios; con 700 pesos (en realidad fue menos, pero pagué el estacionamiento porque soy un tipazo), compré todo lo que mostraré a continuación (salvo un trío de colados).

Empezamos con dos Voyagers Generations: Doubledealer y Rhinox (#2,074 y #2,075). Sobraría mencionar —de nuevo— lo fan que soy de DD. Por ello sólo dejaré esto por aquí.

El primer asunto con el lugar misterioso fue el de las cantidades. Por reglamento tácito del lugar, no siempre es posible comprar piezas de manera unitaria. Por ello, me vi obligado a comprar 6 de ellos (2 Doubledealers, 2 Rhinox y 2 Sandstorms). Como no tenía intención de ponerme a vender las figuras extras, tuve que hacer un par de llamadas para asegurarle, por lo menos, hogar a 2 de las 4 figuras extras. Camino a casa, una tercera ya estaba apartada y la restante la ofrecí en la página de Facebook de este humilde blog cuando llegué a mi fresco hogar. Y por fortuna, encontró dueño pronto.

Tercia de Cyberverse Commanders de Beast Hunters: Unicron Megatron, Ultra Magnus y Bludgeon (#2,076 a #2,078). Hace ya varios meses, este trío apareció en Liverpool (no los he visto en otras tiendas). Varias veces estuve a punto de comprarlos, esperando su aparición en tiendas donde estuvieran un poco más baratos. Qué bueno que lo hice, pues cada uno de ellos me costó un poco menos de la cuarta parte de lo que costaban en la tienda departamental.

¡VOLTRON DE VEHÍCULOS! Seguro muchos de ustedes ya habían visto la 'reedición China reducida' del héroe robótico. No es nada difícil hallarla en tianguis o centros geek. Lo complicado es encontrarla a un precio decente. En el Tiangeeks la vi en varias ocasiones en 200 pesos. Pagué la quinta parte de eso. De hecho...

...por todas estas versiones downsize pagué lo mismo. ¿Y quienes son ellos? Otros sujetos Brave que también había visto en centros geeks en un precio similar al que pedían por Voltron (eran más baratos pues no son tan conocidos como el sujeto con zapatos de coche). Advenger, a quien apenas conseguí el año pasado; Goldran, el robot principal de mi línea Brave favorita; y un set doble con Fighbird y Granbird, los dos robots principales que forman a Great Fighbird.

No es la primera vez que la compañía que hace los KO mini lanza a la venta figuras Brave. Pero hasta antes de que salieran éstas, sólo conocía a Super Build Tiger. Se ven bastante bien para, ya saben, ser copias en tamaño reducido. Como todavía no los abro, no puedo decir qué tan buenos son a nivel detalle. Así, de entrada, puedo decir que Advenger luce muy similar a su contraparte original, salvo uno de los vagones que no incluye; todavía no sé si Goldran puede separarse en sus dos componentes: Gorgon y Dran, pero sí se transforma en dragón; y bueno, sé que Fighbird y Sunbird pueden transformarse individualmente porque eso dicen las instrucciones en el cartón, pero no sé si puedan fusionarse como las versiones originales para formar a Great Fighbird.

Un Leonkaiser y un Sokrage KO estarían increíbles para formar a Great Goldran. Uff.

Por obvias razones, no los contaré dentro de la colección. Pero una vez que limpie mi lugar de trabajo, me los llevaré para tenerlos y jugar con ellos en horas de oficina, para esos lapsos cuando no llega la inspiración.

Más Cyberverse Beast Hunters, pero Legion: Bluestreak y Ace Vehicon (#2,079 y #2,080). Este par también estaba en el lugar misterioso, pero desafortunadamente, ya los había adquirido días antes en Palacio de Hierro. Con todo y que los compré con descuento del Día del Niño, en el lugar del calorón me hubiesen costado 3 veces menos. Ni modo.

Red Alert, de la promoción Armada McDonalds (#2,081). Este no lo encontré en aquel lugar, pero sí lo compré un par de días después. Con él, estoy a una figura de tener los cuatro Autobots de esa promoción y a cuatro figuras de completar la subcolección.

Después de casi tres horas de estar en el lugar, mis guías y un servidor decidimos regresar para hidratarnos y comer. Todos los asistentes salimos con varias cosas para nuestros respectivos vicios. No me acabé el dinero que llevaba, pero tampoco llevaba tanto como para comprar un par de cosas adicionales que llamaron mi atención. No tenían que ver con robots transformables, así que no fue una tragedia. La próxima vez, iré preparado. Y llevaré agua embotellada, claro.

Quiero agradecer públicamente al dúo I. por llevarme a conocer tan pintoresco y caluroso lugar. Ya está planeada la siguiente visita. Ojalá y ese día llueva.

Los más fijados seguro ya sacaron cuentas de lo que realmente gasté ese día. Los más curiosos seguro se preguntarán en dónde está ese enigmático lugar. Los más inteligentes sabrán que si no lo he dicho, es por algo. Pero como no debo asumir que todo el mundo lo entenderá, lo aclararé: este lugar debe mantenerse así, en misterio. Debe quedar alejado de las mentes sucias que seguro intentarán sacar algún tipo de beneficio de él...

"Pero tú sacaste un beneficio", dirá el inquisidor. Pues sí, tal vez. Pero lo que yo obtuve se quedó en mí, no en una ganancia a costa de terceros, como suele hacer la gente que ve esto como un negocio, y no como una aventura o pasatiempo.

"Pero tú hiciste negocio al vender los Voyagers extra", dirá el necio. Pues sí, tal vez. Pero no obtuve un margen monetario adicional: los vendí casi al precio que me costaron, justo para evitar sacar ventaja de este increíble lugar o de convertir mi afición en un puesto de tianguis. Además, el pequeño extra de cada uno de los 4 Voyagers repetidos que vendí sirvió para pagar el estacionamiento e invitar la comida. Porque deben saberlo, ese día invité la comida.

¿Y saben por qué?

Porque soy un tipazo.

:D