17 de julio de 2017

Reseña o algo... Transformers: The Last Knight y por qué López–Dóriga la amará

No me costó trabajo pensar en la línea con la cual resumiría mi opinión acerca de la 5ta película del Bayverse. Tardé alrededor de 5 segundos después de ver correr los créditos finales.

Transformers: The Last Knight es un pinche desastre.

Y elegí esa porque, con toda seguridad, en los próximos días, el internets estará inundado con reseñas de "expertos" que utilizarán las siguientes:

–"La peor de las cinco".

–"El quinto infierno fílmico".

–"Sí hay quinto malo".

Y demás clichés que maman quienes viven de la crítica mundana cinematográfica. Entonces, opté por lo simple.

Sin más explicaciones y con spoilers mínimos, mi opinión de la película y la razón por la cual Joaquín López–Dóriga la amará están después de la siguiente imagen...

TLK debe ser la primera cinta del Bayverse en la cual, la opinión de mi Yo–Coleccionista y la de mi Yo–Entusiasta del cine es unánime; la película es mala, mucho, tal vez incluso peor que DOTM (que para mí, era la peor de todas, como lo expliqué en mi reseña de hace 6 años). Creo que tenemos una nueva contendiente por el título.

Y es que en este puto desmadre —al cual para propósitos prácticos llamaré "historia"— me cuesta mucho trabajo enumerar los elementos que me gustaron. En esta ocasión, dichos elementos no son suficientes para rescatar este bodrio, que además de malo, es LAR–GUÍ–SI–MO. Porque no basta sufrir la terrible actuación de Marky Mark y los estúpidos diálogos enfocados a sacarle la sonrisa al millennial promedio. No, tienes que sufrir todo eso durante 2 horas y media que se sienten como 6.

Si la vez anterior, como expliqué en mi reseña de AoE, hace 3 años, uno de los principales problemas fue enfocar la trama en un camino que sólo entenderían los fans, esta vez el problema se multiplica por 5, al arrojarle al espectador promedio una cantidad absurda de referencias, personajes y motivaciones que la historia no se toma el mayor tiempo en justificar, pues está demasiado ocupada inyectando pésimos diálogos, eventos absurdos y secuencias de acción incoherentes. Y aunque lo hiciera, al final del día, el resultado sería el mismo: un 'WTF?' en la cara de Juan Pérez.

A eso tenemos que agregarle los problemas habituales de una película TF, como la carga de contenido kid friendly obligatoria, pero además, hay toda una serie de problemas nuevos relacionados con los signos de nuestros tiempos y todo lo relacionado con las "cuotas" del cine actual. Sí, esos elementos que DEBEN ESTAR EN UNA PELÍCULA DE ESTA DÉCADA PORQUE SI NO, ALGÚN SEGMENTO TARGET SE VA A ENCABRONAR. No importa que el elemento se sienta falso o no aporte nada. Mientras esté ahí, check.

Y en verdad, podría ahondar en los estrepitosos fracasos que la "historia" tiene a lo largo de la trama; desde el falso empoderamiento femenino para quitar estigmas del pasado, hasta el uso arbitrario de la continuidad TF para justificar el spin-off que viene de Bumblebee, podría dedicarle líneas y líneas a todo lo que hace mal TLK. Pero tampoco se trata de hacerle la tarea a los expertos en cine y cultura pop que vienen a sitios humildes como el de su servidor a plagiar ideas completas para obtener un puñado de clicks (porque eso casi nunca pasa, ¿verdad?).

¿Y qué hay para los fans TF que obligatoriamente verán la película? Nada sorprendente. Mucho antes de los primeros trailers de TLK, ya especulábamos acerca de el rumbo que tomarían las secuelas de esta segunda trilogía. Como ejemplo, en mi reseña de AoE mencioné elementos que se convirtieron en ejes para esta quinta parte. Tanto las figuras como los avances sólo confirmaron la dirección que lleva este camión. La cantidad de referencias, como mencioné anteriormente, es asfixiante, al punto de volverse frustrante. No porque sean difíciles de entender, no. Frustran porque la cinta no explica o justifica NINGUNO de los elementos que presenta. Nada provoca una sensación de preocupación o esperanza real en el futuro de los Transformers. La trama/amenaza en esta cinta es una mezcla mediocre y predecible entre la trama/amenaza de ROTF y la de DOTM, con todo y búsqueda de plot device incluido.

Esto genera una serie de momentos anticlimáticos que, en combo con el pequeño detalle de que, para propósitos prácticos, ESTA PELÍCULA NO TIENE A UN CHINGADO VILLANO REAL, sólo provocan que los fans Decepticons se sientan deceptcionados (tomen "expertos", se los regalo). Es una lástima lo diluido y triste que se ha vuelto Megatron como amenaza a lo largo de 5 cintas.

¿Recuerdan cuando vieron The Avengers? ¿Cuántos de los asistentes en su sala sabían REALMENTE que el sujeto en la secuencia after credits era Thanos?

¿Recuerdan cuando vieron X–Men: Days of Future Past? ¿Cuántos de los asistentes en su sala sabían REALMENTE que el sujeto en la secuencia after credits era Apocalypse?

En la función de preestreno a la cual asistí, en la secuencia dentro de los créditos finales, al mencionar el nombre Unicron (una vez más dentro del filme, por si no había quedado claro), todo el mundo, salvo el que escribe, encogió los hombros y puso cara de 'sepa la verga'.

Esa fue la sensación con la cual el espectador promedio abandonó la sala. Resume perfecto lo que la película aportó a la mitología fílmica TF.

Sólo espero que en el apartado de los juguetes, los coleccionistas veamos algo bueno. Sí quiero un combiner dragón hecho por 12 caballeros robóticos y un Lamborghini de Hot Rod (un robot con acento francés que toma la forma de una auto italiano, háganme el chingado favor), además de una que otra figura Leader para enriquecer mis subcolecciones de Prime y Megs.

Y ya. Esa es mi opinión.

No sé cómo afecte el futuro de la franquicia la recaudación mundial en taquilla que lleva TLK, pero creo que este pinche desastre es un buen momento para replantearse si Michael Bay debe o no seguir en la dirección o si ya es momento de mandar al demonio lo que conocemos y hacer Transformers vs G.I.Joe vs M.A.S.K. como tiene planeado Hasbro. Eso, claro, sólo sucederá si esta cinta tropieza antes de llegar a los 700 millones de dólares requeridos para ser considerada un "éxito". Al día de hoy, lleva 515 y todavía no se estrena oficialmente en muchos países, incluido el mío.

¿La volveré a ver? Desafortunadamente, por una mala broma de Cinépolis, tengo un par de entradas IMAX para el siguiente fin de semana, durante el estreno oficial. Pienso seriamente regalarlos y sacrificar el no verla en el formato IMAX 3D con tal de hacer algo más productivo durante mi fin de semana, como visitar el Tiangeeks o abrir alguna de mis 443 figuras que conservo cerradas. O preparar una tarta. O ver Dark of The Moon en 3D, la cual en comparación a The Last Knight, comienza a parecerme una joya.

Ahora, Anthony Hopkins experimentará, al haber actuado en esta película, una pinche vergüenza igual a la que sintió López–Dóriga durante aquella infame entrevista.

El karma obra de maneras misteriosas.

1 comentario:

Martin Ga dijo...

Lo bueno es que esta es la ultima pelicula de Bay y aun no termino de entender como Sir Hopkins acepto actuar en esta pelicula...juay the tranformers?