24 de diciembre de 2013

Milagro de Navidad: Red Leader, 30 years standing by...

Nunca tuve un X–Wing.

Conozco muy pocos casos de sujetos contemporáneos a quienes no les gusta Star Wars. Muchos de esos casos son por pose mamona intelectualoide ("Star Wars es bien infantil y es pésima ciencia-ficción") y los menos son por razones relacionadas a las preferencias ("Pues sí vi las películas, pero X"). Con esto claro, aquí va la declaración categórica: cuando era un escuincle juguetón en los 80, no conocí a UN SOLO NIÑO a quien no le gustara Star Wars. Podías haber visto la Trilogía Original en desorden o no, podías haber visto las tres en cine o en Beta, podías tener pocos juguetes o muchos... No importaba: Star Wars gobernaba el gusto infantil en los 80.

Yo las vi en desorden: Vi el Ataque a la Estrella de la Muerte de A New Hope primero cuando tenía 4 años (así es, no vi la película completa, sólo vi esa parte porque fue lo único que nos proyectaron en el kinder un Día del Niño). Luego vi Return of the Jedi, un año más tarde, en un cine de la Zona Rosa. Finalmente, cuando tenía 6 años, vi ANH completa en Beta y Empire Strikes Back en la Cineteca Nacional, dos años después del famoso incendio.

Y no tuve muchos juguetes de Star Wars. La memoria me ayudó a contabilizar las 6 figuras que tuve: desde la primera —Chief Chirpa, días después de ver ROTJ—, hasta la última —B–Wing Pilot, a quien nombre Luke en traje de piloto, pues perdí a mi Luke Skywlaker Jedi—. No tuve un solo vehículo, set de juego o bestia Rancor gigante.

A pesar de ello, tuve contacto con casi todo el catálogo mexicano Lili Ledy, y muchas figuras Kenner del catálogo gringo. ¿Por qué? Fácil: todos mis amigos, compañeros de escuela, vecinos y familiares tenían chingos de figuras, sets, Hutts y naves espaciales. Después de jugar con todos ellos, hubo muchos favoritos que me hubiese gustado tener: Leia Boushh Bounty Hunter, el Imperial Shuttle, un Speeder Bike, al Emperor Royal Guard, el Snowspeeder... Y la lista podría seguir.

Pero hubo un juguete que siempre quise y que nadie de mis conocidos tuvo, un X–Wing.

Sí, nadie de mis conocidos tuvo un X–Wing, pero sabía que el juguete existía por dos razones: 1) OBVIAMENTE tenía que existir y 2) Un vecino (cuyo padre era piloto comercial y en cada viaje le traía docenas de juguetes chingones) tenía un catálogo Kenner donde aparecía el codiciado vehículo.

Era común ver en los Sanborns al Millenium Falcon, al TIE Fighter y al Y–Wing, pero por alguna razón, nunca, ni siquiera en los bazares, vi un X–Wing.

Por ello, hace algunas semanas, cuando vi que Walmart tenía como exclusiva al X–Wing de la Vintage Collection, en su exquisita caja con borde negro, la nostalgia pateó el culo de mi pobre y débil cartera.

Deben saber que, aunque mi hermano y yo tenemos gustos similares en cuanto a juguetes, el más clavado con Star Wars siempre fue él. En algún momento llegó a tener cientos de figuras, docenas de vehículos y parafernalia warsie. Y sí, él cumplió hace muchos años mi sueño de la infancia, cuando llegó con su primer X–Wing. O algo así... La verdad, el modelo que llevó no me gustó nada. No tenía las proporciones correctas, los colores no eran precisos y la nave no tenía mucho detalle.

Como suele suceder, la nostalgia nos hace ver las cosas de manera diferente a la realidad. Al no gustarme esa nave, indagué en aquel entonces la variedad de X–Wings que existían con la idea de comprar uno. Y fue lo peor que pude hacer: me topé con el X–Wing del catálogo Kenner original. Sí, el que vi en el panfleto que tenía mi vecino. Era horrendo. Peor que el de mi hermano. No le hacía honor a la nave de la Alianza Rebelde.

Así, mi deseo por tener un X–Wing desapareció.

Hace unos 7 años, compré un Wedge Antilles, el cual conservo MISC hasta el día de hoy. Por motivos de desmadre organizacional, no pude sacarlo del fondo de la Bóveda en donde seguro está guardado en alguna caja.

Y aunque no debería explicar el porqué Wedge Antilles es mi personaje favorito de Star Wars, lo haré: sin contar probablemente a estos dos sujetos, Wedge es el mejor piloto de batalla de todos los universos.

Podría dar información detallada de cómo le salvó el trasero a Luke en Yavin permitiendo la destrucción de la primera Estrella de la Muerte, o cómo salvo a la flota Rebelde en la emboscada de Ison Corridor, o cómo robó la Nave Imperial utilizada para la operación en Endor o tal vez cómo ayudó a destruir otra Estrella de la Muerte y SER EL ÚNICO PILOTO DE TODA LA PINCHES REBELIÓN EN SOBREVIVIR A DOS PUTAS ESTACIONES DE BATALLA ESPACIALES MALAMADRE.

Wedge rockea muy cabrón. Fin.

El caso es que cuando quise un X–Wing para ese Wedge, los modelos disponibles tampoco me convencían. Y aunque tiempo más tarde salió un X–Wing oficial de Wedge Antilles con todo y droid, había algo que no me terminaba de convencer...

Es el marco de la caja. Eso fue. Algo tan simple, pero que funciona a tantos niveles. Cualquier objeto con el maldito marco negro detona alguna glándula nostálgica en el interior de todos los fans de Star Wars. Esa caja fue la que me vendió por completo la idea de cumplir ese sueño de la infancia. La idea de tener, por fin, un X–Wing que le hiciera honor al increíble vehículo espacial, cargado de la vibra retro de los juguetes originales.

Es una mamada, lo sé. Pero lo que no lograron intentos anteriores de Hasbro/Kenner para convencerme de adquirir una nave, lo logró este X–Wing de la Vintage Collection, exclusivo de Toys 'R' Us en Estados Unidos, exclusivo de Walmart en nuestro país. Es una belleza y me emociona a niveles muy difíciles de plasmar en palabras. Estoy seguro de que si hubiese tenido el X–Wing original ochentero lo habría disfrutado cantidad, pero tenerlo ahora, como siempre lo soñé, es mucho mejor.

El ojo educado notará que en la imagen de arriba, podemos ver a varios iconos de la galaxia muy muy lejana. Y pues, efectivamente, el piloto no es Wedge Antilles. Biggs Darklighter, viejo amigo de Luke Skywalker, derribado durante la Batalla de Yavin, es el piloto oficial del Red 3 que viene en este set.

En caso de que no lo supieran: las barras en las alas de la nave indican su posición dentro del escuadrón. En este caso, 3 barras rojas indican que se trata del Red 3, la nave de Biggs.

Originalmente, Wedge es Red 2, durante el ataque a la primera Estrella de la Muerte. Después de sus logros tras Yavin, ocupa el puesto de Red Leader, aunque en el Universo Expandido, mantiene su nave Red 2. Sólo en una ocasión Wedge fue Red 3, pero esta denominación la adquirió al pilotar un Y–Wing en Kamino, así que no cuenta.

Pero, para homenajear a su también amigo caído en batalla, el Red Leader Wedge Antilles ahora es el piloto del Red 3. Esto último no es canon, pero son mis juguetes y yo les invento la historia que quiera.

Wedge Antilles, el último en los estantes de un Bodega Aurrera. Son pocas las figuras con empaque vintage que quedan en tiendas. Ahora abundan las de Phantom Menace o Revenge of the Sith. Pero logré conseguir al piloto oficial de mi X–Wing (el que ya tenía permanecerá en su empaque).

En la imagen aparece también Mynock, el infame R5–D2 de Antilles. Antes de ser reformateado por sus ruidos constantes, recibió daño de batalla y trabajó en Star Tours, pero es el único droid capacitado para compartir nave con el mejor piloto ever. A él lo conseguí en mi última visita del año al Tiangeeks™. Nave, piloto y astromech droid... El trío está completo.

En el Walmart, a un lado de la pila de X–Wings, estaba otra repleta de estos: TIE Interceptors. Aquí no hay una gran historia de fondo. De hecho, la razón por la cual me la di es todavía más simple: es mi segundo vehículo favorito del Universo Star Wars.

Y con marco negro vintage retro con superpoderes psicológicos... Puta, simplemente irresistible.

¿Tiene luces? ¿Sonidos? ¿Funciona mediante radiocontrol? No, no y no. Pero sus alas se desprenden para simular daño de batalla. Ya con eso, no se necesita más. Recuerdo que el TIE Fighter ochentero tenía un foquito rojo y sonidos electrónicos. Pura alta tecnología imperial.

Muchos prefieren el TIE Advanced (el que pilota Darth Vader en ANH). No negaré que me gusta, pero el Interceptor es la definición de Intimidación Imperial Espacial. Tal vez puedes escapar de un Star Destroyer, pero no puedes hacerlo de un Interceptor. El TIE Phantom se acerca en mi lista, pero no supera a esta nave.

Al igual que sucede con el X–Wing, el TIE Interceptor no incluye a su piloto. Desde que adquirí el par de naves para regalármelas en Navidad, me di a la tarea de encontrar un TIE Pilot con casco removible. Nada de suerte. No pude encontrar alguna de las versiones de esta figura con la mencionada característica por ningún lado. Vi muchos TIE Pilots clasicos de Lili Ledy y otros tantos con casco fijo. Y pues no, el niño quiere uno con casco removible y punto.

En el entretanto, tendré que encontrar un piloto sustituto para esta nave...

(sigh)

¿Y entonces? ¿No hubo robots transformables para Navidad? ¿Significa que ahora coleccionaré Star Wars? Entonces, nada. Esto sólo fue otro sueño de la infancia cumplido. No coleccionaré nada más del Universo Star Wars, salvo el TIE Pilot pendiente. Y tal vez un Speeder Bike, con su respectivo Biker Scout. Y el resto de X–Wings para formar el Rogue Squadron, con sus respectivos pilotos. Y todos ellos con sus droids, claro...

Todavía pienso en dónde diablos voy a estacionar a este par. Porque, eso sí, quiero tenerlos exhibidos, así como en esta imagen. Ese es el chiste de todo esto: disfrutarlas cada vez que pueda. No importa si son 5, 15 o 30 años después: nunca es tarde para cumplir los sueños pendientes.

Feliz Navidad, chavos :D

2 comentarios:

Dagoberto dijo...

Definitivamente, que buena entrada! Aendrel, me tocaste el alma con esa última frase: "No importa si son 5, 15 o 30 años después: nunca es tarde para cumplir los sueños pendientes" Mi colección de TF responde exactamente a eso, a cumplir mis sueños de la infancia. Y, al igual que tu, aún tengo varios sueños relacionados con Star Wars que quiero cumplir.

sergio Cea dijo...

Buenas sabrías decirme donde conseguir la nave x-wing de hasbro aunque sea modelos nuevos he visto fotos en internet de un pack de una x-wing y una TIE fither juntas.
Un saludo.